Me revuelve las tripas,
Ver niños juntando piedras,
Ver hombres homenajeando un asesinato,
Ver hombres fingiendo ser jueces
Cobardes, inmundos, y creerse fieles
Apedrean lo que no pueden controlar,
Tapan sus vergüenzas, sus carencias
Quieren, pero no pueden silenciar
Las mujeres lapidadas los esperaran
Cuando ellos crean que a las 70 vírgenes van a encontrar
El hombre nunca es el culpable
Y la obediencia hecha mujer,
Hecha silencio,
Lastima su cuerpo,
No existe tal igualdad,
Las palabras de tu libro no se leen por igual
Solo existe la palabra del hombre
Por sobre la vida,
Por sobre la dignidad,
Por sobre el amor,
Ojala exista un cielo,
Para aquellos hombres sin alma,
Y en él, su recompensa,
Un hueco y la ira de 70 mujeres lapidadas.
Escrito propio (ACM). Inspirado en el documental sobre la vida de Soraya. http://es.wikipedia.org/wiki/La_verdad_de_Soraya_M.